No es lo mismo comprar un traje en una tienda que tener uno hecho a la medida, el traje a la medida o bespoke es ese que se hace de acuerdo a tus especificaciones, talla, altura, tipo de cuerpo y medidas, y que se ve perfecto cada vez que te lo pones (siempre y cuando no subas o bajes de peso demasiado) precisamente porque un sastre se tomó la molestia de hacerlo especialmente para ti.

¿Suena bien, no? Lo es, es una pieza que le da un plus a tu guardarropa, pero al estar hecho a la medida, seguramente podrás imaginar que puede ser un poco más caro que los trajes de Zara o las tiendas de Fast Fashion que encuentras en los centros comerciales, o incluso que algunos trajes de marcas de lujo que se producen en masa.
¿Te preguntas cómo es que los brazos de The Rock caben en un traje o cómo es que LeBron James encuentra pantalones para su altura? Es probable que muchos de sus trajes sean hechos a la medida (y los que no seguramente pasaron por el sastre primero), y esa es la razón por la que siempre se ven impecables, elegantes y en total control de la situación.

Hace solo unos años nadie sabía de los trajes hechos a medida a menos que fuera rico, era algo exclusivo para quienes tenían presupuestos ilimitados y no se peleaban por una tienda de moda rápida ni por error. Ahora es algo que cada vez más hombres están usando y que es una de las mejores estrategias para conseguir ese traje perfecto que siempre funciona y que se puede combinar de muchas formas.
La ventaja es que es una prenda única, hecha a mano (La palabra en inglés antiguo “bespoke” se refiere a la ropa que ha sido apartada o reservada.) y es garantía de la más alta calidad, y es por esto que no es solo un gasto, sino una inversión.

POR CÉSAR HERNÁNDEZ MÉXICO Presidente FEMESA Federación Mexicana de Sastres













