Es común ver códigos QR en muchos lugares, ya sea en el menú de una pizzería o en artículos de una tienda de ropa. Sin embargo, hay más en estos códigos aparentemente inofensivos de lo que parece, ya que pueden generar riesgos significativos para la seguridad del dispositivo y tus datos.
En los últimos años, ha aumentado el uso de códigos de respuesta rápida (QR), desde pagar la nafta en una estación de servicio hasta vincular una aplicación de mensajes a tus dispositivos. Es precisamente este uso masivo lo que los hace propensos a ser explotados por piratas informáticos, quienes buscan oportunidades para distribuir malware y recopilar información confidencial.

Entonces ¿Qué tan seguros son estos códigos?
Desde hace décadas estos códigos están presentes a nuestro alrededor y cada vez son más utilizados para almacenar información variada.
Debido a su conveniencia, se pueden encontrar prácticamente en cualquier lugar en estos días: desde estaciones de servicio hasta revistas y desde menús de restaurantes hasta tarjetas de presentación. Sin embargo, dentro de la comodidad que ofrecen, los riesgos de usar códigos QR a menudo se pasan por alto o se desconocen.
De hecho, a medida que aumentó el uso de códigos QR con la pandemia, los estafadores aprovecharon la oportunidad para hacer fraude electrónico y embaucar a miles de usuarios. El informe de amenazas elaborado por HP Wolf Security a finales del año pasado revela un incremento significativo de estafas en línea:
“El uso de códigos QR es una forma eficaz de forzar al objetivo a cambiar de un ordenador a un dispositivo móvil, que puede estar protegido por mecanismos de defensa y detección de phishing más débiles”.

Los códigos QR se han convertido en una de las amenazas de seguridad informática más serias en la actualidad, ya que los delincuentes tienen la posibilidad de extraer información de tarjetas de crédito y débito, así como datos personales.
Riesgos más comunes de los códigos QR
Ataques de Phishing
Se trata de una modalidad de estafa que no difiere mucho del típico fraude por Internet. Es una táctica diseñada para engañar y conseguir que reveles tus datos financieros, información personal o credenciales de inicio de sesión.
Los delincuentes pueden enviarte un correo electrónico, un folleto, una carta o un mensaje en las redes sociales que contenga un código QR. El estafador introduce un enlace malicioso en el código, una vez escaneado, te lleva a una página que solicita el ingreso de datos y permite al atacante robar la información.
El phishing de código QR puede ocurrir en línea o fuera de línea. En el ámbito físico, los estafadores reemplazan los códigos auténticos en establecimientos de acceso masivo (shoppings, por ejemplo) y negocios (restaurantes, hoteles, etc.).
Descarga “silenciosa” de Malware
El uso de códigos QR en lugares públicos puede ser peligroso para vos, los ciberdelincuentes tienen la capacidad de incorporar sigilosamente enlaces fraudulentos. Las personas que escanean estos códigos podrían convertirse en víctimas de malware, de hecho, una visita al sitio web podría resultar en una descarga inadvertida.
El malware afecta de maneras diferentes, podría abrir “puertas traseras” con acceso al sistema operativo y permitir más infecciones o robar silenciosamente la información. A veces, estas infecciones pueden incluso ser ataques de ransomware o secuestro de datos, por lo tanto tomarían tu información como rehén para pedir un rescate.
Estafas mediante pagos y transacciones electrónicas
Desde hace un buen tiempo, el uso de QR en pagos y transacciones ha permitido agilizar las operaciones comerciales. En la actualidad, están presentes en prácticamente cualquier comercio, no obstante, los delincuentes pueden intercambiar el código legítimo por uno falso para extraer información que pueda servir para robar tus fondos.
Aunque la mayoría de las aplicaciones móviles solicitan al cliente que verifique los detalles del pago después de escanear el código, los usuarios incautos pueden aprobar un pago fraudulento cuando no han prestado mucha atención al proceso.
POR ÁNGEL ÁLVAREZ MÉXICO













